viernes, 12 de febrero de 2021

Meditación y Mantras

 MEDITACION Y MANTRAS




La meditación es una tradición universal que tiene su origen miles de años antes del advenimiento de la presente civilización. La ciencia de la meditación ha sobrevivido pruebas exhaustivas e ininterrumpidas a medida que ha ido pasando de generación en generación. Si ha resistido en su forma original ha sido porque las características más prominentes y fundamentales del Yoga fueron siempre la Tolerancia, la Universalidad y la Simplicidad. Dentro de su marco sencillo, están contenidas las principales enseñanzas que componen la substancia de todas las religiones, disciplinas y filosofías conocidas.

La verdadera meditación consiste en liberarse de las garras de los sentidos y de la mente inferior. Por definición, es trascendental. Sin embargo, el uso de esta palabra no es el que corresponde a un eslogan comercial, sino mas bien para expresar la belleza de la meditación, en la cual son trascendidos todos los temores, deseos, ansiedades y emociones negativas. El meditador, o la meditadora, alcanza el estado de super consciencia, en el cual es capaz de identificarse con el Ser todo dichoso. En este estado trascendental no hay conciencia del cuerpo ni de la mente, ni tampoco la dualidad. El conocedor se funde con el conocimiento y lo conocido.

No hay ninguna necesidad de recurrir al misterio o al secreto sobre los Mantras o cualquier otro tipo de Meditación. No existe ningún precepto espiritual que impida comentar el propio Mantra. Un Mantra es una energía mística contenida en una estructura de sonido. Sus vibraciones afectan directamente a los chakras, o centros de energía del cuerpo, tranquilizan la mente y llevan a la quietud de la meditación.

Exactamente igual que puede hacerlo la repetición de cualquier palabra o frase sin significado. Todo el mundo puede aquietar el pulso de la respiración y hacer descender la presión sanguínea, permaneciendo sentado o inmóvil y concentrándose en el tic-tac de un reloj o en el goteo de un grifo.

Pero la tradición yóguica es de naturaleza integral, ya que en ella se encuentran integradas la ciencia, la religión, la filosofía, la sicología y la salud. Igualmente, las distintas técnicas clásicas de meditación que han sido usadas a través de los tiempos se basan en una disciplina solida y en una práctica regular. Respiración adecuada, ejercicio adecuado, relajación adecuada, dieta adecuada, y pensamiento positivo, son la base necesaria para meditar con éxito.



Guía para la meditación


Las observaciones siguientes son puntos prácticos que se refieren a las técnicas básicas y a los niveles de la meditación.

Están principalmente dirigidos a principiantes, pero hasta el meditador más experimentado encontrara útil revisarlos.



1. Es muy importante la regularidad en la práctica, el lugar y la hora. La regularidad condiciona la mente y reduce sus actividades en un mínimo de tiempo. Al sentarse para la concentración, es muy difícil enfocar la mente, que tiende a saltar de una cosa a otra. Del mismo modo que un reflejo condicionado es una respuesta a un estimulo externo establecido, así también la mente se aquieta rápidamente cuando el lugar y la hora de la meditación se han establecido y se observan regularmente.

2. Los momentos más efectivos son por la mañana temprano, antes de la salida del sol, cuando la atmosfera está cargada con una especial fuerza espiritual. La hora preferida es brahmamuhurta, entre las cuatro y seis de la mañana. En estas horas tranquilas, después del sueño, la mente está clara y no se ve agitada por las actividades del día. Fresca y libre de toda preocupación mundana, puede ser fácilmente moldeada y la concentración se produce sin esfuerzo. Si no es posible meditar a esta hora, puede elegirse otro momento en el que la mente no este envuelta en las actividades diarias y se encuentre predispuesta a la calma. Lo mas importante es la regularidad.

3. Reserva una habitación para meditar. Si es posible, separa con una cortina un rincón de esa habitación y no permitas que nadie entre allí. Ese lugar debe usarse únicamente para meditar y debe estar libre de otras vibraciones y asociaciones. Todas las mañanas y tardes debe quemarse incienso allí. El punto central de la habitación ha de estar ocupado por una imagen de la deidad preferida o por una figura que te inspire, en frente de la cual has de sentarte a meditar. A medida que vayas meditando, las vibraciones poderosas emitidas se irán asentando en la habitación. En seis meses podrás sentir la paz y la pureza de la atmosfera, que tendrá un aura magnética. En momentos de tensión, puedes sentarte allí y repetir tu Mantra durante media hora. Experimentaras alivio y bienestar.

 4. Al sentarte hazlo orientándote hacia el norte o hacia el este, para que puedas beneficiarte de las vibraciones magnéticas favorables; siéntate en una postura firme y confortable, con la espalda y el cuello rectos, pero no tensos. Esto contribuye a aquietar la mente, estimula la concentración y, lo que es más importante, permite que la corriente psíquica fluya sin impedimentos desde la base de la espina dorsal hasta lo alto de la cabeza. No es necesario sentarte en padmasana, la clásica postura del loto, Cualquier otra postura confortable, con las piernas cruzadas, puede servir. Esto provee una base firme para el cuerpo y forma un circuito triangular para el flujo de la energía, que ha de ser restringida, en lugar de dispersada en todas direcciones. El metabolismo, las ondas cerebrales y la respiración decrecerán gradualmente, a medida que la concentración vaya siendo más profunda.

5. Antes de comenzar, ordena a tu mente que permanezca tranquila durante un periodo de tiempo específico. Olvida el pasado, el presente y el futuro.


6. Regula conscientemente la respiración. Comienza con cinco minutos de respiración profunda abdominal para oxigenar el cerebro. Reduce, después, la intensidad gradualmente, hasta que la respiración se haga imperceptible.

7. Respira rítmicamente. Inspira tres segundos y exhala tres segundos. La regulación de la respiración lleva a la regulación del prana, la energía vital. Si se utiliza un Mantra, es preciso coordinarlo con la respiración.

8. Al principio, deja que la mente vague. Saltara de un pensamiento a otro, pero, finalmente, se concentrara al concentrarse el prana.

9. No fuerces a la mente para que se calme Esto producirá ondas cerebrales adicionales que afectarían la meditación. Si la mente persiste en su actividad descontrolada, desasóciate simplemente de ella, y obsérvala como si estuvieras presenciando una película. Se aquietara gradualmente.

10. Selecciona un punto focal en el que la mente, como un pájaro que necesita posarse, pueda descansar cuando se fatigue. Aquellos que son predominantemente intelectuales deben visualizar el objeto de concentración entre ambas cejas. Los que son de naturaleza más emocional deben hacerlo en el plexo cardiaco, en el centro del pecho. Una vez seleccionado tu punto de concentración, no lo cambies nunca.

11. Concéntrate en un objeto o símbolo mental o que te inspire y visualízalo en el punto focal. Si utilizas un Mantra, repítelo mentalmente y coordina la repetición con la respiración; quien no tenga un Mantra personal puede repetir OM. Los que prefieran una deidad personalizada pueden leer el capítulo sobre Mantras o repetir RAM o SHIAM. Aunque la repetición mental es más poderosa, el Mantra puede repetirse también en voz alta, si uno se queda adormecido. No cambies nunca tu Mantra.

12. La repetición te conducirá al pensamiento puro, en el que la vibración del sonido se funde con la vibración del pensamiento, y no queda conciencia del significado. La repetición vocal progresa, a través de la repetición mental, hasta el lenguaje telepático y desde ahí hasta el pensamiento puro. Es este un estado sutil de dicha trascendental, con dualidad, en el que aun existe conciencia del sujeto y del objeto.

13. Con la práctica desaparece la dualidad y se alcanza el Samadhi o estado de superconsciencia. No te impacientes, ya que esto lleva mucho tiempo.

14. Durante el Samadhi se permanece en un estado de dicha en el que el Conocedor y el Conocimiento y lo Conocido se hacen Uno. Este es el estado de superconsciencia experimentado por místicos de todas las creencias y religiones.

15. Comienza la práctica de la meditación con periodos de veinte minutos, y auméntalos hasta una hora. Si el cuerpo experimenta ocasionalmente temblores o sacudidas, contrólalos y mantén la energía internalizada.

La meditación es una senda larga y disciplinada; sin embargo, el objetivo puede ser alcanzado por todos los que hagan un esfuerzo determinado.



La salud en la meditación


La mayora de las enfermedades del cuerpo y la mente pueden desaparecer siguiendo los cinco principios básicos.

1) ejercicio adecuado; 2) respiración adecuada, y 3) relajación adecuada, 4) dieta adecuada, y 5) pensamiento positivo y meditación.

Para el pleno desarrollo del potencial humano es esencial un cuerpo sano. Si la maquinaria física no se encuentra en buenas condiciones no puede ser un instrumento adecuado para la actividad diaria, la meditación y el servicio a otros. Algunos piensan que un yogui debiera reflejar su austeridad por medio de una figura esquelética y un rostro demacrado. Pero, en realidad, las austeridades excesivas indican, más bien, una preocupación desmedida por el cuerpo, puesto que sus energías se dirigen hacia mentas elevadas. Ambos son puntos de vista extremados, ya que en la vida es preciso observar siempre un equilibrio.

Los requisitos previos para la meditación son ejercicio adecuado, respiración adecuada, relajación adecuada, dieta adecuada y pensamiento positivo. Para evitar toda distracción de la mente, son necesarios un cuerpo y una psiquis sana, ya que si existen molestias de orden físico o emocional, no es posible meditar. Consideremos cada uno de los aspectos mencionados más arriba y que llevan a una existencia sana, dinámica, y efectiva.

El ejercicio adecuado no consiste en desarrollar los músculos, ni en una serie de esfuerzos extenuantes para reducir el peso que, debido a hábitos de vida incorrectos, se ha acumulado indebidamente en determinadas partes del cuerpo. Todo el sistema físico, tanto externo como interno, debe mantenerse constantemente a tono. Tal es el propósito de los ejercicios de Yoga o asanas. Sus efectos son la tonificación muscular, la eliminación de tensiones y la propiciación de una circulación, digestión y asimilación excelentes. El cuerpo conserva su flexibilidad y al mismo tiempo se desarrollan la concentración y la serenidad.

La respiración yóguica . Uno puede vivir sin comida, sin agua, sin sol y sin sueño durante periodos de tiempo relativamente largos, pero el cuerpo no puede sobrevivir sin oxigeno mas allá de unos minutos. El prana, la fuerza vital o la energía del cuerpo, establece la diferencia entre la vida y la muerte, y su fuente principal es la respiración. La cantidad y la calidad del aire, así como el ritmo de la respiración, ejercen un efecto directo sobre el cerebro y sus funciones. Existen ciertos ejercicios de respiración, que incrementan la cantidad de energía del cuerpo, limpian los pulmones, disminuyen la necesidad del sueño, calman los nervios, aquietan la mente, calientan o enfrían el sistema e incluso contribuyen a despertar la Kundalini, o energía espiritual contenida en el cuerpo.

También es necesaria una relajación adecuada para mantener la salud física, mental y espiritual. Las asanas y pranayama yóguicos, incluyen técnicas especiales para la relajación. Estas técnicas enfatizan asimismo la conservación y el uso eficaz de las energías contenidas en el cuerpo. Muchas personas piensan que la relajación consiste en marcharse de casa hacia algún lugar exótico, donde la mente y el cuerpo se van a ver constantemente bombardeados por estimulantes, sedantes y toda una gama de venenos deliciosos. No es asombroso escuchar comentarios como este: “Estaba deseando terminar las vacaciones y regresar a casa para descansar”. La autentica relajación consiste en eliminar los estímulos visuales, gastronómicos, etc., y sintonizar la mente con la conciencia interna.

Como una maquina fuerte y bien construida, los cuerpo físico y mental del hombre pueden resistir ciertos abusos antes de manifestar síntomas de protesta. Desgraciadamente, se ha convertido en una práctica común y muy extendida ignorar las normas básicas de la salud y pensar que una píldora aquí y otra allá, que no hacen más que aliviar los síntomas, pueden aportar bienestar. La verdad es muy distinta.

El resultado es un envenenamiento des sistema, cuyos efectos pueden no ser notorios durante años.

El hombre apenas comienza a ser conciente de la cantidad de enfermedades que trae consigo una sociedad tecnológicamente avanzada. Esto no quiere decir que la medicina moderna no sea necesaria, pero, a menudo, se considera que los doctores tienen un conocimiento absoluto. Muchas de las consultas con los diferentes especialistas y psicólogos podrían evitarse llevando una vida sana.


Una dieta pacifica


La eficacia con que funciona el cerebro está directamente relacionada con lo que entra en el cuerpo humano. Estudios recientes han demostrado que ciertos colorantes rojos producen hiperactividad en los niños y que el azúcar blanco, refinado, puede ser causa de inestabilidad emocional. Estos son solamente dos ejemplos de substancias que, a menudo, se consumen negligentemente, ignorando los efectos que producen en el cuerpo y en la mente. Una persona que medita regularmente ha de ser particularmente consciente de estas substancias, ya que incluso el consumo de un solo día afecta la calidad de la meditación. Una dieta ligera es la óptima para un meditador. Esto no quiere decir que las comidas no pueden ser apetitosas, pero deben excluirse aquellos alimentos que afectan a la mente. Las especias muy picantes, el ajo, las cebollas, la sal, el café, el te fuerte y la carne agitan la mente y hacen muy difícil el control de los pensamientos. Hay otros alimentos que la embotan y la sumergen en un estado soporífero, impidiendo la concentración. Algunos ejemplos son los productos precocinados o pasados, y, obviamente, el alcohol. La marihuana y los cigarrillos, aunque no son alimentos, también entran en esta categoría.

Desde luego, una buena porción de los artículos mencionados están en la lista de preferencias de la mayoría de las personas. No es de esperar que todo el mundo sea capaz de llevar a cabo un cambio radical e inmediato en su dieta, pero aquellos que estén sinceramente interesados en la meditación . Hay muchos alimentos naturales fáciles de cocinar que se encuentran con tanta facilidad como un caramelo o un Martini. Lee la composición que figura en las etiquetas y evita, en la medida de lo posible, aquellos artículos que contengan aditivos, así como los alimentos procesados, precocinados y enlatados. Visita las tiendas de productos dietéticos. Cómprate algunos libros sobre nutrición y dieta vegetariana. En pocos meses se producirá un cambio asombroso.







Karma Yoga


La meditación es un continuo deshipnotizarse de la propia identificación con el cuerpo, la mente, el nombre y la forma. Comienza en la vida diaria. Si uno no es capaz de desconectarse de sus actividades cotidianas, tampoco podrá cerrar los ojos y entrar en meditación. Si hay una constante identificación del individuo con sus actividades, estas mismas actividades continuaran agitando su mente, aunque el cuerpo este sentado inmóvil. Los ojos pueden estar cerrados, las manos entrelazadas y las piernas cruzadas, pero la mente representa su papel en todas las circunstancias.


Para poder sentarse a meditar, la mente ha de desconectarse y sustraerse a las preocupaciones cotidianas. El primer paso es Karma Yoga, o servicio desinteresado. Es el fundamento sobre el que se asienta la meditación.


Sin él no hay meditación posible. A través del servicio a otros, sin expectativas de ganancia personal, también se pone en práctica el pensamiento positivo.


Un verdadero Karma Yogui está meditando constantemente. Cuando ayuda a otros, su actitud es: “Señor, estoy trabajando, adorándote y sirviéndote, a través de esta persona particular. Gracias por concederme esta oportunidad”. También se desentiende del efecto de la acción, bueno o malo. Mientras trabaja en la cocina, ora en el templo o almacena hierba, el Karma Yogui no se identifica con su acción y considera que el trabajo es solamente una forma de llegar a lo Supremo.


Con el servicio desinteresado se desarrolla el desapego.


La meditación no es posible hasta no haber logrado renunciar a todo apego emocional por la labor realizada.


A medida que aumenta el desapego, resulta más y más fácil desasociarse de las propias actividades, y cuando los ojos se cierran para la meditación, la mente permanece imperturbable, puesto que en la actividad diaria ha sido entrenada a dirigirse hacia el interior en todo momento.


Las demás personas no notaran nada en un Karma Yogui. Pensaran que es un trabajador más, porque desconocen el secreto de su paz interna. Únicamente el puede tocarla y sentirla.


El autentico meditador es circunspecto. Externamente parece una persona común, pero en su interior es un océano sin fondo. Ha tocado la paz infinita y nada puede inmutarle. El karma Yoga lleva a esa paz que, una vez experimentada, no puede nunca ser descrita. Pero para llegar ahí se necesitan tiempo y paciencia.


Desapegarse de la acción no significa eludir las propias responsabilidades. Una vida indolente no es yoguica, puesto que conduce al estancamiento mental. Cuando un Yogui comienza un trabajo, siempre lo termina. El secreto del éxito es que su mente no fluctúa. Si adquiere una responsabilidad, permanece firmemente concentrado en ella, hasta culminarla con éxito. La mente del yogui es poderosa porque puede ser enfocada en todo momento. Las personas comunes hacen un poco aquí y otro poco allá. Comienzan varios proyectos al mismo tiempo y no terminan ninguno. Carecen de un estado mental meditativo.


Una persona que medita puede desarrollar más trabajo en menos tiempo. Tiene paz interior. Todas sus acciones tienen lugar en un nivel de pureza y las personas que toman contacto con ella se sienten elevadas.


En su dinámica presencia encuentran fortaleza y estimulo hasta los seres más perezosos, quienes se sienten empujados a realizar acciones que de otra forma no harían. En presencia de un verdadero Yogui, la apatía se desvanece.


A través del Karma Yoga, la senda del servicio desinteresado, puede aprenderse a vivir con desapego. Este es el primer paso esencial para la meditación. Nadie debe dejarse arrastrar por promesas de meditación instantánea.



 

Concentración: Teoría

La concentración mental consiste en fijar la mente, durante un periodo de tiempo prolongado, en un punto externo o interno. No puede haber concentración sin algo sobre lo que enfocar los rayos mentales. Ha de ser un solo objeto o idea.


Algunas personas se sienten orgullosas, a veces, de ser capaces de pensar en dos cosas a la vez. La mente no funciona así; sus ondas fluctuantes están simplemente rebotando de una idea a la otra, con la velocidad de la luz.


La mente solamente puede hacer una cosa a la vez. Quienes imaginan que las labores mundanas, como fregar platos, por ejemplo, se hacen más rápidamente pensando en una playa soleada y llena de palmeras, se engañan a sí mismos. Sus ondas mentales oscilan entre las imágenes que están soñando despiertos y la tarea que tienen entre manos. La atención aplicada al trabajo se ve disminuida, debido a las constantes interrupciones, mientras que sus manos también se mueven con mayor lentitud. ¡Cuánto mejor es mantener la mente concentrada y concluir el trabajo en la mitad de tiempo!


Cuando uno se encuentra absorto en la lectura de un libro o en un programa de televisión, no oye los ruidos que se producen a su alrededor, ni se da cuenta de que alguien le está llamando, ni ve a la persona que se aproxima, ni huele la fragancia de las rosas que están junto a él. Esto es concentración o firme fijación de la mente en una cosa.


Todo el mundo posee, en alguna medida, la facultad de concentrarse. Una práctica consciente de esta habilidad fortalece las corrientes del pensamiento, clarifica las ideas y pone en uno parte del inmenso poder latente en la mente. Lo que antes parecía nublado y confuso se hace claro y definitivo. Lo que era difícil y complejo se torna fácil. Se es capaz de trabajar con mayor eficacia, de desarrollar más labor en menos tiempo y de incrementar la propia capacidad.


La concentración puede también prevenir o minimizar los problemas de la senilidad. A partir de los treinta años, las células del cerebro humano mueren sin ser reemplazadas, a un promedio de 100.000 por día. Es de una importancia vital fortalecer y utilizar al máximo la propia capacidad durante la decadencia. Quien practica la concentración retiene una visión mental clara.


Aunque la mente está controlada durante la concentración, el momento en el que se produce la meditación no puede controlarse. Uno entra en la meditación como se entra en el sueño. La meditación es un flujo constante de un pensamiento de lo supremo. Es una identificación del individuo con Dios y su experiencia es semejante al fluir del aceite de un recipiente a otro.


El placer y la mente


Normalmente han de transcurrir años antes de que se produzca este cambio de conciencia durante la práctica.


Cuando los sentidos están controlados y detenidas sus tendencias exteriorizantes, la mente ya no supone una amenaza para el éxito en la meditación. Durante las meditaciones, la mente ha de tornarse hacia el interior para explorar sus propios misterios. Los sentidos pueden controlarse reduciendo los deseos y actividades. Es esencial observar una disciplina dietética. Además, uno debe evitar las compañías indeseables, así como los estimulantes y los sedantes. La televisión, el cine y los periódicos, que agitan la mente, deben reducirse y reemplazarse por periodos de silencio y soledad. Observando y temperando los deseos y las emociones se erradican cualidades como el egoísmo, la cólera, la avaricia, la lujuria y el odio.


Para los yoguis entrenados, la distinción entre la abstracción de los sentidos (pratiahara) y el comienzo del estado de superconsciencia (Samadhi) es muy borrosa. Cuando se sientan a meditar, todos estos procesos se producen simultáneamente y alcanzan rápidamente el estado meditativo.


La mente es el peor enemigo de sí misma y también su mejor amigo.

De acuerdo con el pensamiento yóguico, la mente se manifiesta a través de cinco estado o patrones de conducta. En el primero, Kshipta, está fragmentada, distraída y dispersa sobre distintos objetos. Se muestra inquieta y salta de una cosa a otra. En el segundo estado, mudha, aparece embotada y olvidadiza. Vikshipta es el esfuerzo para reunir los rayos dispersos de la mente.


En ocasiones esta quieta y en otras distraída. Esta condición se produce durante la práctica para tratar de enfocarla. En ekagrata, o estado de fijeza y concentración, no hay presente más que una sola idea. En el estado de niruddha se logra el pleno control.


El mayor impedimento para la concentración es la inquietud y el movimiento de la mente. Cuando un principiante se sienta a practicar, sus pensamientos, no acostumbrados a este juego nuevo y libres de sus canales habituales, saltan con ímpetu sin ningún control. Para hacer desaparecer la oscilación y otros obstáculos para la concentración, uno debe fijar la mente firmemente en un solo objeto. Cuando trate de huir, lo que ocurrirá indefectiblemente, ha de ser fijada una y otra vez. Querrá crear cientos de formas de pensamiento distintas, pero ha de ser disciplinada o no se producirá ningún progreso.


La introspección y observación cuidadosa de la mente son muy necesarias. Los pensamientos burbujeantes han de silenciarse y calmarse las emociones, ya que el propósito de la concentración es aquietar las ondas mentales.


Nadie debiera permitir que la mente disipe su energía, sin ninguna utilidad, en pensamientos vanos, preocupaciones, imaginaciones y temores. A través de una práctica constante, llegara a mantenerse durante media hora en una sola forma de pensamiento y, después, será posible incrementar el tiempo a varias horas. Cuando las vibraciones mentales están recogidas y enfocadas, durante la concentración, se experimenta dicha interior.


La mente se siente atraída por ideas agradables; por lo tanto uno debe concentrarse en algo atractivo A causa de su tendencia natural hacia el exterior, al principio debe ser entrenada a concentrarse en objetos sólidos. Una llama, la luna o un símbolo espiritual concreto pueden ser objetos de concentración con los ojos abiertos. Mas tarde, uno podrá concentrarse con éxito en objetos sutiles e ideas abstractas. Con los ojos cerrados, el aspirante se concentra en el espacio entre ambas cejas, en el corazón o en cualquiera de los chakras, o centros de energía espiritual.


Por medio de la manipulación de la mente, uno es capaz de someterla a control y obligarla a concentrar sus poderes; sin embargo, no debe lucharse abiertamente con ella. La lucha no consigue más que poner en movimiento mayor número de ondas mentales.


Muchos principiantes cometen este grave error en su impaciencia por alcanzar éxito. Es posible que les duela la cabeza y, a veces, sientan necesidad de orinar, debido a la irritación de la espina dorsal. Así como el cocinero inteligente observa cuales son los alimentos más deliciosos y se esfuerza en servirlos, así también el aspirante ha de observar las condiciones que favorecen el progreso hacia la meta para intensificarlas a lo largo del camino.


Algunos aspirantes cesan en le practica de la concentración por encontrarla difícil. Cometen un grave error. En el esfuerzo inicial para elevarse sobre la conciencia del cuerpo, la practica puede resultar molesta, al producirse inquietud física, alimentada or una sobreabundancia de emociones y pensamientos. A su debido tiempo, sin embargo, - a menudo tras muchos años-, la mente se enfría y se torna pura y fuerte, lo que deriva en una dicha inmensa.

 

Es muy difícil para el hombre ejercer control sobre su propia mente. Para someterla ha de conocer muy bien que es, como funciona y como le engaña, y aplicar métodos adecuados. Mientras la mente se mueva inquieta entre los objetos, fluctuante, excitada, agitada sin control, no es posible realizar y disfrutar la verdadera alegría del Ser. Controlar su mente inquieta y llevar todos sus pensamientos y deseos a un estado de quietud y sublimación, es el mayor problema del hombre. Quien ha conseguido subyugar su mente puede muy bien considerarse, en su libertad y poder subjetivo, el Emperador de los emperadores

Existen vastas fuentes de conocimiento sin perforar bajo la superficie de la mente consciente. La práctica de la concentración abre las puertas de estas fuentes latentes y libera su contenido para ser usado por el hombre. Antes de comenzar seriamente la práctica de la concentración ha de establecerse, sin embargo, una base adecuada porque los poderes de la mente son engañosos e impredecibles. Esta base la constituyen una conducta recta, un cuerpo sano, una postura estable, la regulación de la respiración y la abstracción de los sentidos. La superestructura de concentración y meditación tendrá éxito únicamente si la base es firme.

Un cuerpo físico sano y fuerte es también esencial. Una mente firme presupone una postura firme. Es imposible concentrarse cuando se sienten molestias en las rodillas o en la espalda debido a una postura prolongada. Para poder enfocar la mente, uno ha de ser capaz de olvidarse del cuerpo por completo. Los nervios han de ser suficientemente fuertes para soportar los distintos fenómenos mentales y las desorientaciones que pueden producirse durante la práctica. En el proceso de tornar la mente hacia el interior se despiertan impresiones negativas antiguas que en algunas raras ocasiones pueden incluso aparecer simbólicamente en forma de visiones.


Así como una postura firme y solida resulta imprescindible, también lo es el control de la respiración. Consideremos lo que ocurre cuando una persona se concentra intensamente para tratar de descifrar un cuchicheo imperceptible Se detiene la respiración. La mente y la respiración son tan inseparables como las dos caras de una moneda. Cuando la mente se agita, la respiración se hace irregular. De modo similar, cuando la respiración se regula y aquieta, la mente responde calmándose. Pranaiama, el sistema yóguico para controlar la respiración, tiene la finalidad de aquietar la mente y prepararla para la concentración.


Con el fin de reducir la tendencia de la mente a exteriorizarse y no malgastar energía mental, es preciso el sometimiento de los sentidos. La cuarta parte de la energía del individuo se consume en la digestión de los alimentos, que a menudo son ingeridos más bien por placer que por atender al propio sostenimiento. Otra cantidad adicional considerable de energía, mental y física es derrochada en charlas ociosas e inútiles. Come frugalmente y observa una dieta vegetariana, sana y natural. Aprende a controlar tu lengua, observando silencio durante una o dos horas al día. Nuestros sentidos han sido habitualmente sobre estimulados y acostumbrados a la glotonería. Debiéramos examinar todos nuestros hábitos mundanos y restringirlos al máximo.

 

Pratiahara, o abstracción de los sentidos, es una especie de ayuno para la mente. Los sentidos son arrancados de su apego a las numerosas sensaciones pasajeras de las que se nutren. Los sentidos no comunican ninguna experiencia sin la cooperación de la mente. Pratiahara es aquella actitud que impide a los sentidos entrar en contacto con sus objetos. Por ejemplo, si se comprueba que cierta música o ciertos programas de televisión dejan la mente en un estado de agitación, estos deben evitarse. Abstrayendo la mente, los sentidos son absorbidos también. Pratiahara, se simboliza, en su forma más grafica, por el Yoni mudra, que es un ejercicio de concentración en sí mismo. Para llevarlo a cabo se tapan los ojos, la nariz y la boca con los dedos de ambas manos y se bloquean los oídos con los pulgares. Así se evitan todas las distracciones y la atención queda libre para ser fijada en la única sensación restante, los sonidos internos o Anahata.


La atención.


La atención es una facultad que debiera desarrollarse en todas las situaciones diarias. La concentración no es más que una reducción del campo sobre el que se extiende la atención. Toda la atención se enfoca sobre lo que se está haciendo. El individuo se sumerge en su labor. Uno debiera concentrarse en su trabajo y suprimir rigurosamente todo pensamiento ajeno, de tal forma que no se hiciera nada fortuita o aceleradamente. No puede culminarse ninguna labor con éxito sin calma y sin concentración. Trabajando de esta forma la mente desarrolla su capacidad de enfoque.


El fracaso no existe si se trabaja con perfecta atención. Cuando uno se sienta a meditar, no debe albergar pensamientos de la oficina. Mientras uno trabaja en su oficina no debe permitir que entren en su mente preocupaciones familiares. Entrenando la mente para que se concentre exclusivamente en la labor que realiza en ese momento, se desarrollan también la memoria y la fuerza de voluntad.


Una persona con buena concentración puede llevar a cabo cualquier tarea en la mitad de tiempo y con el doble de precisión que cualquier persona normal.


Resulta fácil atender lo agradable, porque la mente se siente naturalmente atraída hacia lo que le place. Un ejercicio muy beneficioso consiste en fijar la mente en tareas desagradables que uno rehuía antes. Bajo escrutinio, se tornan interesantes y el interés reduce el desagrado que producían. De modo similar, puede fijarse la atención en objetos e ideas carentes de interés que se encuentren a mano, y examinarlos. Se desvanecerán no pocos bloqueos y debilidades mentales, mientras que la mente y la fuerza de voluntad se verán fortalecidas.


Como ejercicio preliminar de concentración, retírate a una habitación tranquila y siéntate en una postura confortable, con las piernas cruzadas. Sentarse sobre un cojín ayuda a acercar las rodillas al suelo de tal forma que el cuerpo pueda relajarse debidamente. Cierra los ojos y observa lo que ocurre cuando tratas de concentrarte en una manzana.


Al principio puede haber pensamientos que se refieran a su color, forma, tamaño y diferentes partes, como la piel, la pulpa o las semillas. Después se puede pensar sobre sus efectos en el sistema digestivo y en la sangre. A través de una ley de asociación pueden producirse también ideas de otras frutas. Pronto entraran pensamientos ajenos y la mente comenzara a vagar. Podrá pensar en una cita con un amigo a las cuatro, tal vez en comprar una toalla o algunos vegetales, o es posible que revise una situación embarazosa que se produjo el día anterior.


Es preciso hacer un esfuerzo para seguir de modo ininterrumpido una línea de pensamiento definida. Los pensamientos ajenos que no estén conectados con el objeto sobre el que la mente se concentra han de ser rechazados continuamente. Esto exige persistencia. La mente hará lo posible por correr a través de sus viejos y familiares caminos. El esfuerzo para concentrarse es algo así como subir una montaña, pero cada pequeño éxito reporta una gran recompensa.


Igual que las leyes de gravitación, cohesión, etc., operan en el mundo físico, así también operan las leyes del pensamiento, como la de continuidad, en el plano mental.


Quienes practiquen concentración deben tener una comprensión exhaustiva de estas leyes. Deben ser conscientes de que cuando la mente piensa en un objeto, también lo hace en sus cualidades y partes; cuando piensa en una causa, piensa en sus efectos. El conocimiento de las funciones de la mente se adquiere entrenándola a concentrarse en varios sujetos, sutiles y densos, y de varios tamaños. Con el tiempo se forma un hábito muy fuerte.


Tratak


Un ejercicio yóguico clásico de concentración es Tratak o fijación de la mirada. Puede hacerse con la llama de una vela, el símbolo OM, un cuadro de la deidad favorita, o cualquier otro objeto o símbolo adecuado. Siéntate enfrente del objeto escogido. Concéntrate en el con los ojos abiertos e inmóviles hasta que aparezcan lagrimas.


Cierra entonces los ojos y visualiza el objeto mentalmente. Repítelo y aumenta gradualmente el periodo de tiempo de fijación de la mirada y de visualización del objeto. Has de conseguir que la visualización mental sea perfectamente clara y nítida, aun en ausencia del objeto.

 

Con la práctica se adquiere la capacidad de representarse el objeto a voluntad, en cualquier momento dado. Tratak reduce la inquietud de la mente y contribuye definitivamente a desarrollar el poder de concentración.


Practica este ejercicio durante un minuto solamente el primer día, incrementando gradualmente el tiempo cada semana. No fuerces los ojos. Es posible que en algunos individuos que tienen los capilares muy débiles se enrojezcan los globos oculares. Esto no debe ser motivo de alarma, ya que pasa rápidamente. Tratak es un ejercicio preliminar excelente, que debe practicarse durante seis meses, aunque es preciso hacerlo de un modo sistemático y regular. Si se interrumpe la práctica, el tiempo ha de prolongarse. Tratak puede ser muy efectivo también en la prevención y eliminación de muchos trastornos oculares.


Tratak utiliza el sentido de la vista. El sentido, el objeto y la mente son cautivados en el mundo concreto y denso y después interiorizados en el plano sutil.


También el sonido, cuando se expresa a nivel sutil, puede arrastrar la mente hacia el interior. Pero, a diferencia de los ejercicios de visualización, la concentración en los sonidos interiores, Anahata, comienza y termina en el plano sutil. Siéntate, con las piernas cruzadas, en la postura más cómoda. Cierra los ojos y tapate los oídos con los pulgares, o con tapones de cera o de algodón. Trata de escuchar los misteriosos sonidos internos. Es posible que oigas distintos tipos de sonidos, tales como la flauta, el violín, la concha, una tormenta, campanillas o el zumbido de abejas. Si escuchas simultáneamente varios sonidos, trata de concéntrate en el más fuerte. Generalmente la experiencia tiene lugar en el odio derecho. Otras veces en el izquierdo. Concéntrate únicamente en el sonido del oído derecho. Esta práctica desarrolla la fijación de la mente, la cual se logra mediante la concentración en las vibraciones del sonido.



Estableciendo la práctica


Al establecer la practica regular de la concentración, el principiante debe elegir un objeto o símbolo agradable y atenerse a él. Si sigue la senda espiritual, debe fijar la mente en la imagen o en el Mantra de su deidad preferida. Sentándose en una postura confortable, con las piernas cruzadas, debe cerrar los ojos y regular la respiración, para lo que es recomendable inspirar tres segundos y espirar otros tres. Una vez establecido el ritmo, la mente debe desentenderse de la respiración, ya que el cuerpo se encarga automáticamente de sostener el ritmo, El objeto de la concentración ha de visualizarse entre ambas cejas, aña Chakra, o en el corazón, Anahata Chakra. En términos generales, el aña Chakra es más indicado para personas de naturaleza intelectual, mientras que el área del corazón es más propia para tipos emocionales. Una vez que se ha elegido el punto de concentración, no debe cambiarse jamás.


Evita la tensión en cualquier punto del cuerpo o en la mente. Piensa en el objeto de un modo continuo. Cuando la mente fluctúe, como ocurrirá a menudo, tira de ella suavemente, pero no la fuerces. Si las emociones te disturban durante la práctica, no le prestes atención. Pronto pasaran. Si te esfuerzas en apartarlas, crearan mayor número de ondas mentales y más tensión. Mantén una actitud de indiferencia. Si las emociones y las fluctuaciones de la mente no se desvanecen por sí mismas, no te identifiques con ellas. Desapégate y observa y observa como un testigo, como si asistieras a una película. El Ser no es el cuerpo ni la mente. Al desapegarse de la actividad mental y física, uno experimenta su verdadera naturaleza.


El objetico principal de la concentración es traer la mente al mismo punto y objeto una y otra vez limitando sus movimientos, al principio, a un pequeño círculo.


La práctica de la concentración puede resultar tediosa al principio, mientras se forman nuevas impresiones en el cerebro. Sin embargo, tras un periodo de práctica, se despierta un gran interés. A medida que el aspirante avanza y observa algunos de los beneficios, va descubriendo que no desea abandonar la práctica. Si lo hace por negligencia, un solo día, se encuentra inquieto. La concentración aporta una enrome alegría, fortaleza espiritual y dicha infinita, sondea las profundidades de la intuición y el conocimiento y lleva a la comunión con Dios.

 

Meditación



La meditación no llega fácilmente. Los arboles crecen con lentitud. Hay que esperar la floración y la maduración del fruto antes de poder disfrutar de este. La floración de la meditación es una paz inexpresable que impregna el Ser. Su fruto es la dicha del estado de superconsciencia, el cual es indescriptible porque uno se funde con Ello, sin que quede nadie para describir la experiencia. La mente no se encuentra verdaderamente satisfecha en ningún lugar, desde el más bajo al más exaltado, excepto en el propio interior, cuando se abstrae del mundo y toca el silencio interno.



La meditación es una experiencia que no puede ser descrita, igual que pueden se descritos los colores a un ciego. Todas las experiencias ordinarias están limitadas por el tiempo, el espacio y la ley de causa y efecto, sin que la comprensión y conciencia normales sean capaces de trascender estos límites. Una experiencia finita no puede ser trascendental, porque esta medida en términos de pasado, presente y futuro. Estos conceptos de tiempo son ilusorios, por cuanto no tienen permanencia. El presente, inmensurablemente pequeño y fugaz, no puede ser aprehendido. El pasado y el futuro no existen en el presente, y por lo tanto son irreales. Vivimos en una ilusión. El estado meditativo trasciende todas estas limitaciones. En el no existe el pasado ni el futuro, sino únicamente la conciencia del YO SOY en el AHORA eterno.


Tal estado de conciencia solamente sobreviene cuando se detienen todas las vibraciones mentales y la mente misma desaparece. El estado análogo más próximo es el sueño profundo, que no es más que una experiencia de vacío, ya que se trata de un estado intenso de pura conciencia que produce cambios profundos en la psiquis.


Por las mismas razones, y porque opera en el plano superconsciente en lugar del subconsciente, tampoco ha de confundirse con el trance hipnótico.


La meditación es la verdadera fuente del descanso. El sueño profundo autentico se produce rara vez. Durante los sueños, la mente continua activa, aunque trabajando sutilmente, y, por lo tanto, aportando poco descanso. El descanso, en cambio, está asegurado en la meditación, cuando la mente está plenamente concentrada y próxima al Atman, o Ser. Es un descanso duradero, espiritual y lleno de dicha que ha de ser experimentado para entenderse. Una vez que se logra este estado durante la meditación, el tiempo dedicado al sueño puede reducirse hasta tres o cuatro horas.


En el nivel puramente físico, la meditación ayuda a prolongar los procesos anabólicos del cuerpo, de crecimiento y reparación de los tejidos y reduce los procesos catabólicos de destrucción. De ordinario, los procesos anabólicos predominan hasta los dieciocho años. Entre los dieciocho y los treinta y cinco se establece un equilibrio con los procesos catabólicos y, a partir de esta edad, estos adquieren mayor preponderancia y comienza la decadencia física del individuo.

 

La meditación reduce significativamente este declive debido a la innata receptividad de las células del cuerpo a sus vibraciones benignas.


Hasta tiempos muy recientes, los científicos no han sido conscientes de la relación entre la mente y las células. Hace algunos años reaccionaron con extremado escepticismo a demostraciones yóguicas de control mental sobre funciones supuestamente involuntarias, tales como el movimiento del corazón, la respiración y la circulación. Creían que el sistema nervioso autónomo era independiente de cualquier proceso mental. Las técnicas de biofeedback, sin embargo, prueban ahora concluyentemente que la mayoría de las funciones del cuerpo pueden ser controladas por medio de la concentración.


La investigación moderna resalta el hecho de que la mente puede controlar la actividad de una sola célula, así como de grupos de células. Cada una de las células del cuerpo está gobernada por la mente subconsciente, instintiva. Cada una de ellas está dotada de conciencia individual y colectiva. Cuando los pensamientos y los deseos penetran en el cuerpo, las células se activan y el cuerpo siempre obedece las demandas del grupo.


La meditación es un tónico poderoso. Durante ella se produce, en general, una tremenda aceleración de energía hacia las células individuales. Del miso modo que los pensamientos negativos pueden polucionarlas, los pensamientos positivos las rejuvenecen y retardan su declive.


Al penetrar en todas las células, las vibraciones pueden prevenir y curar enfermedades. La meditación es también poderoso tónico mental y nervioso. Las suaves ondas que produce ejercen un efecto favorable en la mente y los nervios, dando lugar a un estado mental positivo prolongado. De este modo el mundo interior comienza a ordenarse desde la mente y produce salud física, agudeza mental y tranquilidad.



La utilización de las vibraciones del sonido para la meditación


El Mantra Yoga es una ciencia exacta. Manant trayete iti Mantrah. “Pensando constantemente en el Mantra, uno se ve protegido y liberado del ciclo de nacimientos y muertes” Los Mantras son denominados así porque dan lugar a un proceso mental. La raíz “Man” procede de la primera silaba de la palabra, que significa “Pensar” y “tra” que significa “proteger o liberar” de la esclavitud del mundo fenomenal. El Mantra genera fuerza creativa y proporciona Dicha eterna. También despierta la conciencia si se repite constantemente.


Un Mantra es una energía mística contenida en una estructura de sonido. Todo Mantra encierra en sus vibraciones un determinado poder. Por medio de la concentración y repetición se libera su energía y esta toma forma.


El Yapa o Mantra Yoga es aquella práctica a través de la cual el poder contenido en los Mantras es aplicado con propósitos específicos.

Cada Mantra está construido a partir de una combinación de sonidos derivados de las cincuenta letras del alfabeto sanscrito. Este idioma también es conocido como Devanagari o lengua de los Dioses. Los sabios de la antigüedad, sintonizados con niveles superiores de conciencia, conocían muy bien el poder inherente contenido en los sonidos y utilizaron combinaciones de sonidos para establecer vibraciones específicas. La aplicación sistemática de estas vibraciones podría mover literalmente montañas. De hecho, una de las teorías sobre la construcción de las pirámides sugiere que fue el gran desarrollo de la ciencia de manipular los sonidos lo que permitió a los egipcios esculpir y trasladar piedras de proporciones tan enormes.

El Yapa es uno de los caminos más directos para llegar a la Autorrealización o Conciencia Universal. Hace desaparecer de la mente impurezas como la cólera, la avaricia, la lujuria y otras que ocultan la luz interior.

 

Iniciación al Mantra


Si fuera posible, antes de intentar la práctica del Yapa, debiera buscarse un o y recibir de él la iniciación al Mantra. Esta iniciación es la chispa que pone en ignición la energía espiritual latente que duerme en todo corazón humano. Una vez encendido, el fuego se aviva con la meditación y el Yapa diario.

Si alguien no puede encontrar un gurú, puede seleccionar cualquier Mantra que le parezca adecuado y repetirlo cada día con fe y devoción. Eso ya produce por sí mismo un efecto purificador que puede llevarle, finalmente, al logro de la conciencia divina.

Cuando, al fin, se logra la sintonía, sobreviene la meditación.

En el estado de la meditación, el flujo de ondas mentales, que han sido canalizadas por la repetición del Mantra, se intensifica enormemente. Cuanto más profunda es la meditación, mas marcado es el efecto. La concentración de la mente hacia arriba proyecta un torrente de fuerza a través de la cabeza, dando lugar a una suave lluvia de magnetismo que cubre todo el cuerpo, de arriba abajo, en un baño de suave electricidad. De esta forma el poder del Yapa lleva a la Vibración Divina y la experiencia de ese Silencio eterno que aprisiona todos los sonidos.

La eficacia del Yapa se acentúa de acuerdo con el grado de concentración. La mente debe estar fija en la Fuente; solamente así se obtienen los máximos beneficios del Mantra. Cada Mantra posee una fuerza tremenda. Es una masa de Teyas o energía radiante que transforma la substancia mental, produciendo un movimiento particular en el pensamiento. Las vibraciones rítmicas producidas por la repetición del Mantra regulan las vibraciones inestables de los cinco cuerpos. El Mantra controla las tendencias naturales de lamente hacia los pensamientos objetivos y contribuye a fortalecer el poder espiritual.

Los Mantras son invocaciones sanscritas al Ser Supremo. Reforzadas y propulsadas por el Yapa, estas invocaciones pasan desde el nivel verbal, a través de los estados mental y telepático, hasta convertirse en pura energía.

De todas las lenguas, el sanscrito es la más aproximada al lenguaje telepático, debido a su afinidad con los cincuenta sonidos originales. Es, por lo tanto, el camino más directo para llegar al estado trascendental.

A pesar de las pretensiones de algunos, los Mantras no pueden confeccionarse a la medida de los individuos.

Han existido siempre en estado latente, en forma de energías sónicas. Así como la gravedad fue descubierta, pero no inventada, por Newton, los Mantras fueron revelados a los antiguos maestros, codificados en las escrituras y transmitidos de gurú a discípulo. Aunque es tradicional que el gurú acepte en las iniciaciones ofrecimientos voluntarios de frutas, flores y dinero, la venta de Mantras esta radicalmente en contra de las normas espirituales.

Ni el Mantra, ni la deidad, ni el gurú, deben cambiarse, una vez elegido. Existen muchas sendas para ascender la montaña. La perseverancia en cualquiera de ellas llevara al aspirante a la cumbre más rápidamente que si malgasta sus energías en explorar todos los caminos posibles.


Mantras saguna


Los Mantras utilizados por los aspirantes espirituales para lograr la Realización de Dios son denominados Mantras de la deidad. Son Saguna, con cualidades, y ayudan en el proceso de conceptualización, igual que lo hacen los símbolos visuales. A su debido tiempo, la meditación da lugar a la forma real de la deidad particular


En la tradición religiosa y ritual, todo Mantra autentico ha de reunir los siguientes requisitos:

1) Ha de haber sido revelado originalmente a un sabio que alcanzo la Autorrealización por medio de él y la transmitió a otros. 2) Ha de tener una deidad que lo presida. 3) Ha de tener una medida específica. 4) Ha de poseer un biya, o semilla, que le confiere un poder especial que es la esencia del Mantra. 5) Ha de tener asimismo un poder divino dinámico, o shakti. 6) Finalmente, hay un obturador que retiene oculta la conciencia pura escondida en el Mantra. Tan pronto como la constante y prolongada repetición hace saltar el obturador, la conciencia pura se revela y el devoto disfruta de la visión de su deidad.

Una vez seleccionados la deidad y el Mantra apropiado, y recibida la iniciación del gurú, el aspirante ha de trabajar con su Mantra hasta alcanzar la iluminación. El Mantra se convierte en su única canción por así decir, hasta que sus vibraciones sean las suyas propias. En la medida en que consiga esta sintonía, se encontrara más cerca de Dios.


También pueden repetirse los Mantras de otras deidades, de modo suplementario, para adquirir atributos particulares, La repetición de OM Aim Sarasvati Namah proporciona sabiduría, inteligencia y creatividad. OM Sri Maha Lakshmiai Namah confiere bienes y prosperidad.


El Mantra de Ganesha hace desaparecer los obstáculos en cualquier empeño.


El Maha Mritiunyaia Mantra evita accidentes, enfermedades incurables y calamidades y proporciona longevidad e inmortalidad. También es un Moksha Mantra o Mantra que confiere liberación. Quienes practiquen diariamente Yapa de este Mantra disfrutaran de salud, larga vida e iluminación final. La traducción de este poderosísimo Mantra es: “Nos inclinamos con reverencia ante el Señor de los tres ojos (Shiva), que está lleno de dulce fragancia, que nutre a los seres humanos. Que El me libere de la esclavitud de nacimientos y muertes, del mismo modo que el pepino maduro es separado de su tallo, y que me permita fijarme en la inmortalidad”. El Gaiatri Mantra es el Mantra supremo de los Vedas.


Es un Mantra que puede ser prescrito comúnmente para todos, puesto que Gaiatri es la madre universal, la propia Shakti, y no hay nada que ella no pueda hacer. Su Mantra purifica la mente; destruye el dolor, el pecado y la ignorancia; confiere liberación y aporta salud, belleza, fortaleza, vitalidad, poder, inteligencia, y un aura magnética.


Según algunas tradiciones repitiendo el Gaiatri, OM Namah SHivaia, Om Namo Naraianaia o OM Namo Bhagavate Vasudevaia 125.000 veces, con sentimiento, fe y devoción, el devoto se asegura la gracia de la deidad que lo presida; OM Sri Ramaia Namah y OM Namo Bhagavate Vasudevaia, capacitan para alcanzar la realización de Dios, primero con atributos y, subsecuentemente, sin ellos.


Mantras para Yapa


1. OM Sri Maha Ganapataie Namah Postraciones ante el Gran Señor Ganesha


OM es el sonido original y el más poderoso de los Mantras. Forma parte de casi todos los Mantras y sire para invocar las más puras y supremas vibraciones. Sri es un titulo de reverencia y respeto. Maha significa gran o grande. Ganapata es otro de los nombres de Ganesha, que esta simbolizado por el dios con cabeza de elefante y representa la resistencia y la fortaleza. Es el quien hace desaparecer los obstáculos y proporciona el éxito.


2. OM Namah Shivaia Postraciones ante el Señor Shiva


Shiva es el dios de los ascetas y de los hombres solitarios. Forma parte de la Trinidad hindú. Brahma y Vishnu, las otras dos partes, están asociadas con la creación y la preserveración, respectivamente. Shiva, conocido como del Danzarín Cósmico, preside las energías destructivas que disuelven el universo al final de cada era. Es el proceso de lo viejo haciendo sitio a lo nuevo. En un sentido más personal, es la energía de Shiva la que destruye la naturaleza inferior del individuo, dando lugar a un crecimiento positivo.


3. OM Namo Naraianaia Postraciones ante el Señor Vishnu


Naraianaia es el nombre de Vishnu, el preservador del mundo. Tras la creación, es la energía de Vishnu la que pone orden en el universo. El Señor Vishnu es quien toma regularmente forma humana y se encarna en la tierra para beneficio de la humanidad. Las personas seriamente comprometidas con la marcha del mundo y empeñadas en mantener la armonía de la vida son quienes se sienten atraídas hacia este aspecto de Dios.


4. OM Namo Bhagavate Vasudevaia Postraciones ante el Señor Dios, Vasudeva


Bhagavan significa Señor, referido a Vishnu. Vasudeva es un nombre de Krshna que significa “Aquel que reside en todas las cosas y en quien todas las cosas residen”. Krishna es una de las deidades más queridas. Es considerado un maestro universal por ser la fuente del Bhagabad Guita, uno de los textos religiosos orientales más conocidos. Las personas se sienten atraídas hacia Krishna por su naturaleza alegre y bulliciosa.

 

5. Hari OM OM Vishnu


Hari es otro nombre de Vishnu. Se refiere al aspecto por el que perdona las acciones pasadas de aquellos que se refugian en El y destruye sus hechos negativos. Así pues, Hari es un redentor y un guía en la salvación personal, además de ser el Preservador del Mundo.


6. OM Sri Ramaia Namah Postraciones ante el Señor Rama


Rama es una encarnación de Vishnu que tomo vida sobre la tierra con el propósito de establecer la rectitud y recompensar la virtud. La historia de su vida es el tema de Ramaiana. Su vida fue un ejemplo de perfección y responsabilidad. Rama y Sita representan la relación devocional ideal entre marido y mujer.


Ambos constituyen un modelo para todos los casados y personas con responsabilidades familiares.


7. OM Sri Durgaiai Namah Postraciones ante la Madre Durga


La Divinidad Suprema carece de cualidades o atributos y, como tal, contiene todas las cualidades y atributos. Los principios masculinos son importantes y, sin embargo, han de estar necesariamente equilibrados con los principios femeninos, ya que ambos constituyen el anverso y el reverso de la misma moneda. Durga representa el aspecto maternal de Dios. Es la fuerza, o Shakti, a través de la que se manifiesta la Divinidad; es a la vea, la protectora y la benefactora. De acuerdo con la mitología hindú, el Chaitania, o pura conciencia, de Brahma, Vishnu y Shiva, fue unido para constituir el ser de la Madre Durga. Se representa normalmente cabalgando un tigre, con ocho brazos en los que lleva flores y armas para la protección y haciendo el gesto de la bendición.


8. OM Sri Maha Lakshmiai Namah Postraciones ante la gran Madre Lakshmi


Lakshmi es la proveedora generosa. Como consorte de Vishnu, contribuye a la preservación de los tres mundos, proporcionando abundancia y riquezas de naturaleza material y espiritual. Se representa en forma de una hermosa mujer, de pie sobre un loto floreciente, con sus brazos abiertos en gesto dadivoso.


9. OM Aim Sarasvatiai Namah Postraciones ante la Madre Sarasvati


Aim es el Biya de Sarasvati, quien en este aspecto, proporciona toda la sabiduría y conocimiento de las artes de la música. Es la consorte de Brahma y se ocupa de la creación de nuevas cosas e ideas. Ella es la responsable de conferir sabiduría y conocimiento. Es adorada a menudo por personas que se dedican a artes creativas


10. OM Sri Maha Kalikaiai Namah Postraciones ante la Madre Kali


Kali es el aspecto divino responsable de la destrucción violenta y de la erradicación de las cualidades negativas de este mundo. Es el poder transformador de la Divinidad que disuelve la individual en una unión cósmica. Maha Kali es una de las expresiones más temibles de la Divinidad. Muy pocas personas son iniciadas en este Mantra a causa de la intensidad de su naturaleza purgativa.


11. OM Sri Hanumate Namah Postraciones ante el bendito Hanuman


Hanuman es la perfección en la devoción. Es el mejor y desinteresado devoto de Rama. En la tradición hindú, por ser el hijo del dios del viento, se le considera como a un semi-dios. Está dotado de gran fortaleza y valor.


12. Hari Rama Hari Rama, Rama Rama Hari Hari


Hari Krishna Hari Krishna, Krishna Krishna Hari Hari ¡Mi Señor Rama! ¡Mi Señor Krishna!


Hari es una forma glorificada de dirigirse a Dios. Rama y Krishna fueron dos de las más conocidas y amadas encarnaciones de Vishnu. Nacieron en la tierra para conducir a la humanidad a la salvación eterna. Este es el Maha Mantra, el medio más sencillo y seguro para alcanzar la Realización de Dios en esta era.

 

13. OM Sri Rama Yaia Rama Yaia Yaia Rama Salve Rama


Yaia significa “salve” o “victoria”.


14. Sri Rama Rama Rameti, Rame Rame Manarame, Sahasranama Tattuliam, Rama Nama Varanane.

Todos los nombres de Rama son iguales al más excelso nombre de Dios.


Este Mantra erradica el cotilleo y la murmuración,, y compensa el tiempo perdido en charlas ociosas.


15. OM Traiambakam Iayamahe Sugandhim Pushtivardanam Urvarukamiva Bandhanam Mritior Mukshia Mamritat


Adoramos al Señor de los tres ojos (Shiva) que está lleno de dulce fragancia, que nutre a los seres humanos. Que El me libere de la esclavitud de nacimientos y muertes, del mismo modo que el pepino maduro es separado del tallo.


Este es el Maha Mritiunyaia Mantra. Evita las enfermedades, previene accidentes y confiere la liberación. Ha de repetirse diariamente.



Gaiatri Mantra


OM Bhur Bhuvah Suah, Tat Savitur Vaniniam Bhargo


Devasia Dhimahi, Dhuo Io Nah Prachodaiat


Meditemos en la gloria de ese Ishuara que ha creado el universo, a quien es justo adorar, que es una encarnación de Conocimiento y luz y que es el destructor de todos los pecados y de la ignorancia. Ojala que El ilumine nuestros intelectos.



Mantras nirguna


Así como los mantras saguna tienen forma, los nirguna carecen de ella. No invocan a ninguna deidad, ni a ningún aspecto personalizado de Dios. Los Mantras abstractos o nirguna producen vibraciones poderosas en el cuerpo, pero también afirman verbalmente la unión con la conciencia pura e inmanifestada. Estos mantras abstractos y formulas Vedanticas se utilizan más bien para afirmar la identificación con toda la Creación. Debido a que hay personas de temperamentos diferentes, no todos los aspirantes se sienten atraídos por una deidad. Muchos perciben el universo en forma de diversas expresiones de energía, todas conectadas e interrelacionadas, y procediendo de una Fuente o Causa Original.


El Mantra abstracto es el más adecuado para este tipo de temperamento, porque crea una vibración en la que el meditador se identifica con la totalidad del Cosmos.


Repitiendo uno de estos Mantras, el meditador pierde su identidad individual y se funde con la Naturaleza. Se declara idéntico a ese substrato homogéneo, a esa energía o a ese poder existencial que subyace e impregna cuanto existe. Todos los Mantras se encierran en OM, que es el Mantra abstracto y supremo del Cosmos. OM es el símbolo manifiesto de la vibración Sabdabrahman o Dios; pero no debe ser equiparado con lo Divino. Todo el universo procede de OM, descansa en OM y se disuelve en OM. AU;, como se escribe a veces, cubre la triple experiencia del hombre; A representa el plano físico; U representa el plano mental y astral; M representa el estado de sueño profundo y todo lo que se encuentra más allá del alcance del intelecto. El sonido trascendental de OM es escuchado únicamente por los Yoguis y no por el oído ordinario.


Las letras del alfabeto son emanaciones de OM, que es la raíz de todos los sonidos y letras. A es el primer sonido que puede pronunciar el aparato vocal y M es el último. Entre ambos se encuentra el sonido medio U. Los tres juntos comprenden todo el abanico de sonidos.


Fuera de esta escala no puede haber idioma, ni música, ni poesía. Y no solamente proceden de esta palabra todas las lenguas y pensamientos, sino también todas las vibraciones de energía del universo.


Debido a su universalidad, OM puede ser utilizado como Mantra por todos aquellos que no puedan encontrar un gurú, aunque su misma universalidad y carencia de forma le hacen muy difícil para los principiantes. Se requiere una mente muy fuerte para concentrarse en este tipo de Mantras.


El Yapa de OM ejerce una influencia tremenda sobre la mente. Las vibraciones emanadas de esta palabra son extremadamente poderosas. Entonándolo tapándose los oídos con las manos se pueden experimentar sus vibraciones a un nivel físico rudimentario. Ningún otro sonido entonado de modo similar, produce el mismo poder vibracional en la cabeza.


Cuando se pronuncia correctamente, el sonido procede del ombligo, con una vibración profunda y armónica, y va manifestándose, gradualmente, en la parte superior de las fosas nasales; la laringe y el paladar son la base del sonido. La lengua no se utiliza. La M es el último sonido y se pronuncia cerrando los labios. Pronunciando tal como se escribe, OM produce cierto efecto sobre el sistema nervioso y beneficia la psiquis, pero pronunciado correctamente, levanta y transforma hasta el último átomo del cuerpo, creando nuevas vibraciones y despertando poderes físicos y mentales latentes.


Así como las diversas deidades son aspectos de los Supremo y Único, así también los distintos biya Mantras, o semillas, son aspectos del Mantra Supremo, OM. Los biya Mantras son letras, como semillas, derivadas directamente de los cincuenta sonidos originales y son muy poderosos. Un biya Mantra se compone generalmente de una sola silaba, aunque algunos, como HRIIM, son compuestos. Cada uno encierra en su interior un significado místico, aunque, aparentemente, el sonido carece de significado. Cada elemento del universo tiene su biya correspondiente. Los sonidos correspondientes al éter, aire, fuego, agua y tierra son, respectivamente, HAM, IAM, RAM, VAM, y LAM. Cada deidad tiene también su propia silaba-semilla. Los biya Mantras no se dan, generalmente, en la iniciación debido a su fuerza innata.


Pueden, en cambio, hacer Yapa de estos Mantras quienes se encuentran en un estado de pureza, si bien su uso va precedido de intrincados rituales.


Mantras abstractos


1. Soham


Yo soy Lo que Es


El meditador es la existencia misma. No tiene forma, ni cualidades, ni pasado, ni presente, ni futuro. Ningún tipo de ataduras o limitaciones restringe al aspirante que tiene Soham firmemente fijado en su mente.


2. Aham Brahma Asmi Yo soy Brahman


Aham Brahma Asmi es la gran formula Vedántica. El meditador aserta su Unidad con el Eterno Brahman. Al hacerlo, niega el confinamiento al cuerpo y a la mente y afirma su unidad con lo Absoluto.


3. Tat Tuam Asi Tú eres Eso


“Eso”es el Brahman eterno, y “Tu” es el meditador. Tat Tuam Asi, una de las grandes afirmaciones Vedánticas, identifica al individuo como siendo uno don Brahman, el Substrato Absoluto de la Creación, e igual a Él.


4. OM


No existe traducción de OM. Se compone de tres letras: A, U y M. Representa los tres periodos de tiempo, los tres estados de conciencia de toda la existencia. A es el estado de vigilia; U es el estado de ensueño y M es el estado de sueño profundo.


OM contiene Nada y Bindu. Nada es el sonido vocal prolongado y Bindu es el sonido como un zumbido, hecho con los labios cerrados, con el que termina el Mantra.

 

Los biya Mantras: sonidos místicos.


1. HAUM


En este Mantra, Ha es Shiva y au es Sadashiva. El Nada y el Bindu representan lo que disipa la aflicción. Con este Mantra debe adorarse a Siva.


2. DAM


Aquí Da significa Durga, y a significa proteger. Nada representa la Madre del universo y Bindu significa acción (adoración u oración). Es el Mantra de Durga.


3. KRIIM


Con este Mantra debe adorarse a Kalika. Ka es Kali, ra es Brahman e ii es Mahamaia. Nada es la Madre del Universo y Bindu es quien disipa la aflicción.


4. HRIIM


Este es el Mantra de Mahamaia o Bhuvaneshuari. Ha significa Shiva, ra es prakriti, ii representa Mahamaia. Nada es la Madre del Universo y Bindu es quien disipa la aflicción.


5. SHRIIM


Este es el Mantra de Maha Lakshmi. Sha es Maha Lakshmi, ra significa bienes, ii es satisfacción o contento. Nada es el Brahman manifestado, y Bindu es quien disipa la aflicción.


6. AIM


Este es el biya Mantra de Sarasvati. Ai representa a Sarasvati, y Bindu es quien disipa la aflicción.


7. KLIIM


Este es el Kamabiya. Ka significa Kamadeva, el dios del deseo; también se refiere a Krishna. La representa a Indra, legislador del cielo y también dios de los sentidos. Li significa satisfacción o contento. Nada y Bindu representan lo que confiere felicidad y aflicción.


8. HUUM


En este Mantra, Ha es Shiva y U es Bhairava. Nada es lo Supremo y Bindu representa a quien disipa la aflicción. Este es el triple biya de Varma.


9. GAM


Este es el biya de Ganesha. Ga significa Ganesha y Bindu es quien disipa la aflicción.


10. GLAUM


Este también es el Mantra de Ganesha. Ga significa Ganesha, la es lo que todo lo impregna y au significa lustre o brillo. Bindu es quien disipa la aflicción.


11. KSHRAUM


Este es el biya de Narasimha, una feroz encarnación de Vishnu, mitad hombre, mitad león. Ksha es Narasimha, ra es Brahma, au significa lustre o brillo. Bindu es quien disipa la aflicción.

En el mundo moderno el poder de las vibraciones del sonido está comenzando a utilizarse en la terapia física, y se están estudiando también sus posibilidades en otros campos.

 

La meditación con el Yapa Mala


Existen varias ayudas prácticas para progresar en el Yapa, o meditación con el Mantra, que han sido probadas durante miles de años y están basadas en sólidos principios naturales y sicológicos.


Rezar el rosario es la forma de Yapa más familiar en Occidente. A menudo se usa en la repetición del Mantra un mala, instrumento similar al rosario. Este mala contribuye a mantener la atención, actúa de foco para la energía física y es una ayuda para la recitación continua y rítmica. Consta de 108 cuentas mas una, el Meru, un poco mayor que las otras. El Meru es la señal que indica que el Mantra ha sido repetido 108 veces, o un mala.


Los dedos no deben atravesar el Meru; cuando se llega a él, se da la vuelta al mala y se continúa recitando el Mantra en la dirección opuesta. Las cuentas se pasan con los dedos pulgar y medio, sin utilizar jamás el índice, que es negativo síquicamente. El rosario no debe colgar nunca por debajo del ombligo, y cuando no se usa debe permanecer envuelto en un paño limpio.


Una oración apropiada, antes de comenzar, induce pureza a los sentimientos. Con los ojos cerrados y la atención centrada, bien entre ambas cejas, en el aña Chakra, o bien en el Anahata Chakra, a la altura del corazón, se debe invocar la ayuda del gurú y de la deidad que preside el Mantra. El Mantra ha de pronunciarse claramente y sin errores, ya que la deidad y el son una misma cosa.


La repetición no ha de ser ni muy rápida ni muy lenta . La velocidad puede aumentarse si la mente si distrae. Es necesario mantenerse alerta durante todo el tiempo que dure la práctica, porque al cabo de algún tiempo, la mente, naturalmente, tendera a alejarse del objeto de la concentración.


Para mantener el interés, evitar la fatiga y contrarrestar la monotonía que puede desprenderse de una repetición constante de las mismas silabas, es necesaria cierta variedad del Yapa, que puede conseguirse modificando el volumen de la voz. Puede repetirse el Mantra en voz alta durante algún tiempo, después de un susurro y, después, recitarlo mentalmente. La mente necesita variedad, de lo contrario se cansa. Sin embargo, incluso la repetición mecánica, exenta de sentimiento, tiene un gran efecto purificador. El sentimiento surgirá más tarde, a medida que continúe el proceso de purificación.


La repetición audible se denomina vaikhari Yapa, mientras que la que se hace en un susurro es upamsu Yapa.


La repetición mental, manasika Yapa, es la más poderosa y la que mayor concentración requiere, porque la mente, tras algún tiempo, tiende a huir. La ventaja de hacer Yapa e voz alta, lo que, en cualquier caso, debe ser hecho directamente, es que acalla todos los sonidos y distracciones externos. El Yapa debe alternarse cuando sea necesario, especialmente si se produce somnolencia


El principiante no acostumbrado a este tipo de actividad puede sorprenderse al no ser capaz de repetir el Mantra durante más de cinco o diez minutos seguidos.


OM (AUM) la palabra sagrada de los Hindúes, es una de las palabras conocidas más antiguas. Hace cinco mil años, y probablemente mucho mas, era utilizada por los antiguos místicos y sacerdotes sumerios como un sonido secreto. Cuando las tribus Indo-Arias se trasladaron hacia el este, estableciéndose en la India Septentrional, trajeron consigo la preciada y sagrada silaba OM. En las más antiguas escrituras Indias, OM, siempre ha ocupado un lugar prominente. Casi todos los Mantras e Himnos comienzan y terminan con OM. Esta silaba se utiliza también como Mantra, siendo considerado el más poderoso de todos.


Todavía existen en la India incontables leyendas que aseguran que si una persona pronuncia OM con la vibración adecuada y con perfecta concentración, puede alcanzar todos los siddhis, o poderes, que le permitirán realizar todo tipo de milagros, tales como curar, producir lluvia, o caminar sobre las aguas.


Algunos Indios contemporáneos, autoridades en la materia, ofrecen una explicación racional al poder milagroso de OM. Por ejemplo, Suami Sivananda, que doctor en medicina antes de convertirse en yogui, explica que las vibraciones producidas en las cavidades nasales por la entonación continuada de OM, estimulan la actividad de las glándulas hipófisis y pineal. Dada la importancia que estos órganos tienen en las funciones sicológicas y fisiológicas del hombre, eso puede explicar parte del misterio que encierra el sonido OM.


Es imposible describir el significado absoluto de OM, ya que se dice que solamente las personas iluminadas pueden entenderlo completamente. Su vibración es sinónima de la unión con lo Divino. Su significado es la Suprema Realidad: Sat-Chit-Ananda, Existencia, Conocimiento, y Dicha absolutos.


OM encierra todas las vibraciones y, por lo tanto, todos los lenguajes posibles. La palabra y el pensamiento, el nombre y la forma, no pueden separarse, ya que la palabra es un pensamiento manifestado a través de las cuerdas vocales. Todo pensamiento tiene su palabra correspondiente así como peso, poder, forma, y energía. OM contiene en si mismo todas las formas de lenguaje y todos los pensamientos. Es la Vibración Original y el Poder Divino.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

gcjgc.jgc.gc.gc.